Los llamados laboratorios de paz son la otra forma de intervención o recolonización Europea en nuestro país; más sutil y aparentemente menos violenta que la del gobierno norteamericano con el Plan Colombia y el Plan Patriota pero con objetivos idénticos: lograr posicionar en forma favorable al capital de sus multinacionales. Un ejemplo claro, es el primer Laboratorio de Paz del Magdalena Medio, denominado Plan de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio; los monocultivos de palma, cacao y la situación socioeconómica y política en que se encuentra esa región hablan por sí solos; este primer laboratorio, sin que hubiera sido evaluado en sus efectos, esta siendo implementado en un segundo Laboratorio de Paz en 62 municipios de regiones distintas de Colombia: Norte de Santander, Nororiente Antioqueño y Cauca-Nariño (Macizo colombiano - cuenca alta del río Patía).
Los megaproyectos que se ciernen sobre estos estratégicos territorios, despensas de agua y biodiversidad, puntos de unión entre la Amazonía y la Costa Pacífica, romperán en dos la vida que por generaciones hemos conocido en ésta región, destruyendo las culturas campesinas e indígenas.