UN CONTEXTO
Uno de los focos de interés del modo de producción capitalista, para la producción de plantas y animales es el control sobre las semillas, en el más amplio sentido de la palabra, con sus respectivos materiales genéticos a través de patentes con las que se niega el derecho a la existencia, a la alimentación, a la salud y a la organización de comunidades y pueblos.
La guerra planteada por los Estados-Empresas Multinacionales, que regentan el mundo capitalista, se plantea en contra de todas las formas y condiciones de vida y producción autónoma de los pueblos, entre ellas la conservación, protección y preservación del germoplasma, usos y potencialidades de microorganismos, vegetales y animales, nativos o adaptados, los cuales ponen en evidencia el pretendido control global por parte de las clases dominantes sobre las poblaciones del mundo y sus recursos naturales.
Los alimentos, el agua y la tierra son utilizados como arma política. La nutrición y salud de la humanidad y la naturaleza se ven afectadas por el uso, impactos y riesgos de los insumos agrícolas, pecuarios y sanitarios tóxicos o de semillas, tejidos y organismos manipulados genéticamente.
En este contexto se redimensiona la valoración de ejercicios de resistencia, la recuperación de prácticas tradicionales viables, la producción agropecuaria rural y urbana limpias y la cualificación y lucha política organizativa, productiva y popular.
El impulso de determinadas ciencias y sus creaciones técnicas en la lógica del capital a través de sus llamadas Revoluciones Verde y Biotecnológica vuelven a la vida y a la herencia cada vez más artificiales y ajenas, mediante la manipulación de los genes, las patentes, las regulaciones y expropiaciones oficiadas por las multinacionales alimentarias, farmacéuticas, cosméticas y agroindustriales; facilitadas por los propios Estados nacionales como administradores de los intereses del Capital a través de políticas e instituciones supranacionales, formas ideológicas hegemónicas globales y sus ejércitos, articulando el avasallamiento de autonomías populares, diversidades culturales y formas de vida, organización y producción, que no tengan como principio el ánimo de lucro.
Sobre los territorios con altísimas riquezas en biodiversidad, o estratégicas para el comercio mundial, se plantean megaproyectos que implican el desplazamiento y el control poblacional.
De allí que la guerra impuesta por el Capital y la conciencia de ello, adquirida por los pueblos a través de sus organizaciones, lleva a plantear retos como este ENCUENTRO INTERNACIONAL DE PUEBLOS Y SEMILLAS como un espacio de reflexión sobre las prácticas de las organizaciones populares, campesinas, indígenas y afrodescendientes que permitan acordar elementos para enfrentar las políticas de exterminio, dominación y explotación que agencia el gran capital y sus Estados-Nación, cada vez más desdibujados.
¿Por qué el presente Encuentro se realiza en el Corazón del Macizo Colombiano? Porque esta Región del Sur Occidente ubicado en el núcleo del Macizo Andino Colombiano, es un área de intereses geoestratégicos en la que se vienen implementando diversos megaproyectos mediante acciones como las del Segundo Laboratorio de Paz, del Plan Colombia con sus Familias Guardabosques, privatización de las cuencas y recursos naturales, paramilitarismo, batallones de Alta Montaña, entre otros.
En esta región y en Colombia entera el Cauca es un referente de formación, organización, resistencia y lucha de diferentes sectores populares, se trabaja contra el desarraigo, por la recuperación agroambiental y el fortalecimiento de procesos de producción tradicional de la economía campesina, indígena y afrodescendiente a partir de principios como el de autonomía.
POR LA AUTONOMÍA, IDENTIDAD Y UNIDAD DE LOS PUEBLOS
Fraternalmente los esperamos,
Equipo Coordinador